La muerte nos puede sorprender en los lugares más inesperados, incluso en el trabajo.

Ese fue el caso de un presentador de televisión marroquí, quien el sábado participaba en la transmisión en directo de un torneo de baloncesto en la ciudad de El-Yadida, cuando, mientras presidía la ceremonia de premiación y estaba por entregar el trofeo, se quedó en silencio y se desvaneció, producto de una arritmia ventricular que finalizó con muerte súbita.

El público y los jugadores, ante la sorpresa, trataron de socorrerlo, a pesar de que sus esfuerzos fueron en vano y no pudieron reanimarlo.