El expresidente del Comité Nacional de la UCR Ernesto Sanz aseguró que el Gobierno tiene que llegar a 2017 habiendo «cumplido medianamente con las promesas», al tiempo que señaló que en una próxima etapa el desafío es «conquistar un electorado nuevo, el de los sectores populares», como consejos para Macri.

«El secreto es llegar al año que viene con un Gobierno que haya cumplido medianamente con las promesas electorales y que muestra resultados», sostuvo el exsenador, en referencia a las elecciones legislativas del próximo año.

Durante una entrevista con el portal Infolatam, el socio fundador de Cambiemos afirmó que «eso ya está ocurriendo, la reactivación económica ya empezó, el diálogo institucional es un hecho y la inflación va a ser menor».

Asimismo, el mendocino resaltó que el Gobierno tuvo «éxito» en esta etapa porque «alcanzó acuerdos con la oposición, mayoritaria en el Congreso y en el Senado».

Respecto a la dinámica interna de la alianza oficialista, Sanz remarcó que dentro del Gobierno «cada miembro de la coalición tiene la posibilidad de defender su posición».

«Hace falta diseñar reglas a fin de que en la coalición no primen los personalismos y tenga más fuerza la coalición como tal», subrayó el exlegislador nacional, quien indicó que el desafío «es pasar a ser una coalición política sustentable en el tiempo».

Y agregó: «La siguiente etapa consistirá en añadir a esas reglas y a esa institucionalización, la conquista de un electorado nuevo, el de los sectores populares a fin de tener mayor representación electoral».

Sanz consideró que «la clave» para lograr eso es «construir un Estado inteligente que trabaje de forma institucional en favor de los sectores populares». «Hay que saber comunicar bien lo que se hace y desde la administración llevar a cabo una labor eficaz y eficiente», resaltó.

En ese sentido, el referente radical elogió a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, ya que aseveró que «en diez meses ha sido capaz de llegar a los sectores populares aunando gestión, comunicación y capacidad de llegada emocional hacia esos sectores populares».

Finalmente, el mendocino reconoció que «electoralmente» al Gobierno le conviene «un peronismo dividido y fraccionado», aunque concluyó: «Pero institucionalmente, me inclino por un peronismo unido en una amplia coalición que reúna las diferencias tendencias y con el cual se puedan pactar las grandes políticas de Estado».