Las víctimas de esta nueva purga por parte de Kim Jong-un incluyen a dos oficiales con rango de viceministro. Por un lado, el viceministro de Bosques, RimEob-sung, quien habría muerto en enero tras expresar sus dudas frente al plan de reforestación del Gobierno. Un mes más tarde, el líder del régimen norcoreano ordenó la muerte de un vicepresidente de la Comisión de Planificación del Estado, cuyo nombre no fue revelado. El delito de este alto funcionario tendría que ver con disidencias en torno al diseño de un edificio dedicado a la ciencia y a la tecnología en Pyongyang, la capital de Corea del Norte. En cuanto a la supuesta muerte de los músicos de la orquesta Unhasu, habrían sido acusados de espionaje. Los nombres de los restantes trece funcionarios no se han hecho públicos.

Las informaciones sobre el círculo más íntimo que rodea al dictador norcoreano y sobre el devenir de los que caen en desgracia son ocultados en Corea del Norte y proceden, por norma general, de los contactos de los servicios de inteligencia surcoreanos en el país vecino. En agosto de 2013, adquirió relevancia la noticia de la supuesta ejecución de HyonSong-wol, considerada ex novia del dictador, pero al año siguiente se comprobó que la información era falsa cuando la artista apareció en público. Sin embargo, a finales de ese mismo año, el régimen sí confirmó y publicitó la ejecución del tío de KimJong-un, tras ser declarado culpable de traición.

Transcendió también, a través de la inteligencia surcoreana, que existiría la posibilidad que Kim Jong-un visite Rusia para asistir a las conmemoraciones del 70° aniversario de la Segunda Guerra Mundial. De ser así, se convertiría en el primer viaje oficial del líder norcoreano al extranjero desde que asumiera el poder en 2011.

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