El titular del sindicato petrolero, Guillermo Pereyra, se refirió a la crítica situación que atraviesa la industria hidrocarburífera. «Estamos caminando por la cornisa», afirmó en declaraciones radiales. Habló de numerosos despidos en el país y en el yacimiento El Trapial, que fue uno de los más importantes de la Cuenca Neuquina. Y comentó que el gremio no analiza realizar medidas de fuerza porque eso «agravará más la situación».

«En la actividad petrolera estamos caminando por la cornisa. Va a haber 700 despidos en la actividad de servicios especiales en el país y a nosotros nos va a golpear muy fuerte», expresó y añadió que ya se comunicó con la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, para concretar una reunión entre el lunes y martes de la semana que viene porque el panorama «es muy grave».

El sindicalista consideró que estos 700 despidos pueden ejercer «un efecto dominó en toda la actividad». Y dijo que los motivos son porque a las compañías «no les cierran los números, están trabajando en rojo».

«Estas empresas tienen la central de Estados Unidos y ellos dan la orden. Estados Unidos de 1500 equipos que tenían trabajando, apenas quedan 600. En todas las partes del mundo han bajado la actividad. Nosotros la sostenemos por el precio interno», agregó.