En el Monumental, el Millonario nunca encontró los caminos al gol y los brasileros, que jugaron de igual y por momentos fueron superiores al local, marcaron cerca del final por intermedio de Marquinhos. El miércoles próximo, los de Gallardo visitarán el “Mineirao” en busca del milagro para dar vuelta la serie y avanzar de ronda.

Nada de Belo Horizonte para River. Bueno, en un punto si, porque el Millonario cayó en el Monumental ante Cruzeiro por 1 a 0 y deberá jugarse la clasificación en la ciudad brasileña el próximo miércoles si es que quiere llegar a Semifinales y no solo plantar bandera que dejó a Boca en el camino. Amén del resultado, flojo desempeño de los de Gallardo, al que le falto identidad e intensidad para encontrar las falencias de un conjunto que se paro a jugar de igual en tierra ajena y se llevó un triunfo con olor a clasificación de Núñez.

Varios cuestionamientos deberá hacerse Gallardo en cuanto a nombres y planteo si es que quiere traerse la clasificación del Mineirao. Su equipo no supo cambiar el chip combativo que tuvo en la serie contra Boca y se encontró con un Cruzeiro que no le esquivó a la marca, pero que prefirió jugar y atacar los espacios en la mitad dejados por el dúo Ponzio-Kranevitter. Lo pagó caro desde el comienzo cuando Manoel se llevó la pelota por delante debajo del arco tras un centro perfecto desde la izquierda.

River tomó la iniciativa y aprovechando desatenciones en la defensa brasilera hizo trabajar al arquero Favio ganándole el duelo a Gutiérrez. El colombiano no tuvo otra buena noche y la tribuna se lo hizo sentir en cada intervención. El Millonario emparejo las acciones pero le costó demasiado generar juego; como si el chip guerrero que había impuesto ante Boca seguía latente.

En el complemento el desarrollo no varió. Cruzeiro siguió bien plantado en el fondo y sacando jugo a la velocidad en tres cuartos para llegar al área Millonaria, al tiempo que los de Gallardo, con un voluntarioso Ponzio, trató pero le faltó claridad en profundidad. Avisó Bruno Rodrigo con un remate que se fue por encima del travesaño y un par de minutos más tarde, Vangioni salvó sobre la línea salvó lo que era la apertura del marcador a cargo de Willian.

Gallardo mandó a la cancha a Mayada, Pisculichi y Cavenaghi para intentar torcer la historia pero no modificó la estructura de lo que estaba sucediendo en el terreno. Cruzeiro, paciente, golpeó en una jugada con gran responsabilidad de la defensa del Millo: Mammana no despejó bien, Funes Mori peor, Gabriel definió mal, pero Marquinhos corrigió solo debajo del arco para poner la ventaja para los brasileros y enmudecer al Monumental.

En los últimos minutos River intentó pero careció de ideas y caminos para llegar a la igualdad que hubiera sido insuficiente para la expectativa generada tras la eliminación a Boca, pero que le hubiera dado mayor oxigeno para el encuentro de vuelta. El próximo miércoles. Será ganar o ganar en Brasil para los de Gallardo si quieren soñar con el pasaje a Semifinales.