Si ya parecía demasiado que se haya inventado un palo para tomarse buenos autorretratos, esto puede colmar más expectativas. Se trata del mismo aparato pero que incorpora una mano para que parezca que hay alguien más en la foto.

Los  estadounidense  Aric Snee Justin Crowe crearon el brazo-selfie. Es un stick convencional que contiene una réplica de mano humana en un extremo vidrio para que los protagonistas aparenten estar acompañados.

«Es  la solución sarcástica a un problema por excelencia: nadie quiere parecer solo, mientras que sin pensar toman fotos de sí mismos”, declaró uno de los creadores. Detalló que su material de fibra de liviano transforma en un gadget simple de transportar.

Por el momento sólo se vende mediante comercio electrónico. La primera tanda de 10 unidades estará disponible en la brevedad a un precio de $9,49 dólares.