Un total de 3.940 cubanos se han arrojado al mar este año sin mayor equipaje que su esperanza. La noticia, aunque no alarma, refleja una situación que no parece detenerse: se han disparado las alertas por la llegada de nutridos grupos de balseros cubanos en las últimas semanas a la costa de Florida; un fenómeno que el exilio de Miami califica de continuo “éxodo silencioso”, aunque la Guardia Costera no ve indicios de que sea masivo.

Si bien no se ha emitido “ninguna alerta especial” por el peligro de que se pueda desatar una emigración masiva desde Cuba, los guardacostas no esconden su preocupación: se ha registrado un incremento del 75% de estos casos en los últimos meses y en el año fiscal que comenzó el 1 de octubre de 2013 se contabilizaron cerca de 4.000 balseros.

Pero para Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia de Miami, “estamos asistiendo a un ‘éxodo silente’ de balseros, que tiene su origen en la desesperanza que existe en la sociedad cubana”. Hartos de promesas de reforma incumplidas e irreales, “pura fábula”, por parte del Gobierno de La Habana, los cubanos “han comenzado otra vez a arriesgar sus vidas en el mar con la esperanza de alcanzar territorio estadounidense”, apuntó Saúl Sánchez.

La pregunta es: ¿por qué se van? Dos son los principales factores que precipitan esta nueva oleada de inmigración cubana por mar: la desilusión por los cambios que ha introducido Raúl Castro en Cuba -que se perciben, principalmente entre los jóvenes, como “falta de futuro”- y el “efecto llamada” de los cubano-americanos que ejercen una gran atracción sobre los cubanos en la isla.

“Es la crisis económica total que tiene el régimen castrista la que está precipitando esta suerte de lento éxodo silencioso”, afirmó Orlando Gutiérrez, director del Directorio Democrático. Queda claro que esta llegada de balseros en embarcaciones rústicas, precarias, a la costa estadounidense sólo pone en evidencia que los cubanos no creen en Raúl Castro ni en las reformas que tiene para el pueblo de Cuba y prefieren arriesgar sus vidas en el mar a seguir en la isla.