Nuestros padres crecieron con una versión del futbol latinoamericano particularmente distinta a la que nos encontramos sus hijos hoy. Campeones mundiales del continente sudamericano fueron tres: Argentina, Brazil y Uruguay. La hegemonía sudaca, en términos futbolísticos, se reducía a pocos equipos como potenciales competidores de los conjuntos europeos. No obstante, sería desconsiderado pensar que las restantes selecciones como Chile, Colombia, o México no tuvieron su mérito. Dicho esto, si consideramos la noción básica de lo hegemónico, recordaremos que es solo cuestión de tiempo para que cualquier situación, como lo fue la gloria de los campeones sudamericanos en años pasados, sea opuesta.

Hoy Argentina se encuentra en zona de peligro para la clasificación al mundial de Rusia 2018. Edgardo Bauza, último director técnico del conjunto argentino, se vio enfrentado a una selección Argentina que no parecía encontrar su rumbo y como acto desesperado, y típico a la vez, recurrió a las habilidades individuales de las figuras y no al equipo en sí (Casi a modo de réplica del acto que Diego A. Maradona realizó en aquella vergonzosa eliminación ante Alemania en el mundial de 2010). De esta forma, Argentina a 4 partidos de cerrar el ciclo clasificatorio pendula sobre el hilo que cuelga de la mano de su nuevo director técnico, Jorge Sampaoli.

Hoy en el Melbourne Cricket Ground alrededor de 95,000 espectadores presenciaron el nuevo aire que respira la selección Argentina. Cuando digo “nuevo”, no debe confundirse con bueno. La aparición de jugadores como Paulo Dybala y José Luis Gómez sumada a la ausencia de figuras como Javier Mascherano o quizás Marcos Rojo permitieron un juego distinto, dinámico y particularmente agresivo; mediado éste por un juego en zona, visible tanto en lo defensivo como lo ofensivo. La figura por excelencia de la selección, Lionel Messi, hizo de su magia y protagonismo un segundo plano, en pro de la victoria argentina. Respecto al único gol del partido, me causa cierta intriga pensar que es Gabriel Mercado jugador reconocido por su excelencia como defensa, quien convierte el primer gol con el que debuta Sampaoli.

Considero, quizás para hacer de este artículo más justo, recordar que cualquier situación solo toma sentido bajo el contexto en el que se encuentre. Por eso propongo mirar los hechos y especular por especular y nada más. El partido de hoy deja ver una nueva era en la selección Argentina con formato de juego que, por ahora, solo causa una buena primera impresión y deja por desear una futura clasificación al mundial de Rusia. También debería tenerse en cuenta que el seleccionado de Brazil de ninguna forma se quedó con los brazos cruzados, mostró ser incisivo con una presión adelantada en el campo argentino, teniendo oportunidades claras de gol. No es tampoco un detalle menor las dos bajas esenciales de la titularidad brasilera, Neymar Jr y Marcelo. Sampaoli debuta con éxito y el martes siguiente lo espera, en Singapur, su siguiente amistoso, contando con la ausencia de Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, y Nicolás Otamendi.

Paulo Srulevitch
@PauloSrulevitch