Inspectores de Defensa al Consumidor y de la Sede Comunal 7 recorrieron las principales avenidas del barrio de Flores para retirar de la venta los productos ofrecidos por vendedores callejeros, en contravención con las disposiciones que protegen a los consumidores.

“Estamos trabajando para que todos los sectores cumplan con los derechos que tenemos como consumidores. Los puestos callejeros no respetan aspectos esenciales como el derecho a la información, garantía, reparación y seguridad de lo que ofrecen”, afirmó Eduardo Macchiavelli, secretario de Atención Ciudadana.

La recorrida de los inspectores fue encabezada por el Jefe Comunal, Guillermo Peña, quien destacó que “La venta callejera atenta contra la lealtad comercial porque perjudica a los comerciantes que cumplen con sus obligaciones frente a los consumidores. Nuestra tarea es alentar un desarrollo comercial justo”.

Los operativos se realizaron los días 22, 25 y 27 de agosto en distintos horarios a efectos de evitar que se vuelvan a instalar los vendedores ambulantes. Los productos más riesgosos son los juguetes porque no tienen las advertencias de seguridad ni los sellos que certifican su calidad.

Hay que destacar que la Ley 24.240 de Defensa al Consumidor establece la obligatoriedad de suministrar información sobre lo que se está vendiendo, asegurar manuales en idioma español, ofrecer un certificado de venta con los detalles del producto, garantizar el funcionamiento durante 6 meses, la reparación si fuese necesaria y muchos otros aspectos que un vendedor ocasional no cumple en ninguna circunstancia.