Deutsche Bank ha perdido la mitad de su valor de mercado este año y las ganancias se han derrumbado. No es de extrañar que los inversores estén preocupados.

El pánico en el mercado alcanzó su punto culminante esta semana —la acción cayó a su nivel más bajo en más de 20 años— por temor a que el banco no pueda pagar una multa masiva al gobierno estadounidense por comerciar con hipotecas tóxicas hace una década.

El viernes, las acciones cayeron aún más a medida que rondaban los informes de que fondos de cobertura habían dejado de hacer negocios con el banco.

Los medios alemanes dicen que la situación es tan mala que el gobierno ha comenzado a buscar un potencial rescate, auqnue dichos informes fueron negados por el gobierno y por los funcionarios bancarios.