La fecha fue instituida en 1987 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el marco de un trabajo continuo para la lucha contra el tráfico ilícito de drogas y la necesidad de promoción de una mayor conciencia acerca del uso indebido de sustancias psicotrópicas, además de la adopción de medidas preventivas que regulen su aplicación.

En la actualidad, el uso indebido de drogas conforma uno de los mayores problemas que azota a la sociedad,  ya que si bien muchas drogas que comenzaron siendo legales, o creadas para fines médicos, se han convertido hoy en verdaderas plagas para generaciones enteras con severos riesgos en la salud humana.

Así, por ejemplo el LSD,  creado inicialmente con el fin de conseguir una “Medicina para el alma”, fue luego utilizado por la industria militar como sustancia de motivación a sus soldados. Con el tiempo, muchas sociedades se darían cuenta de sus efectos secundarios, y sería utilizado por determinadas subculturas occidentales con fines lúdicos debido a sus grandes efectos alucinógenos, tal como fue el caso de los Hippies y los movimientos psicodélicos en las décadas de los 60 y 70 del siglo XX.