La fecha se crea con fines de concientizar sobre la electropolución o contaminación electromagnética, que es la exposición continua a campos electromagnéticos que provienen principalmente de dos fuentes: las líneas de alta tensión y subestaciones eléctricas y, las antenas de telefonía móvil y sistemas de telecomunicación (Wifi , Wimax).

Hasta entonces, diversas organizaciones ecologistas vienen denunciando el crecimiento insostenible de la contaminación electromagnética, asociada a a la proliferación descontrolada de infraestructuras eléctricas y redes de telecomunicación, que se ha convertido en un problema medio ambiental y de salud pública. Para lo que reclaman la necesidad de un cambio legislativo profundo de las normativas que regulan este tipo de actividades.

Diferentes entidades, propugnan la necesidad imprescindible del desarrollo de un programa e investigación pública, estatal e independiente, basada en estudios epidemiológicos sobre los efectos sobre la salud pública que impliquen una modificación de las normativas vigentes sobre los lugares de establecimiento de antenas y considere valores límites de exposición humana para evitar que se originen daños en la salud. Asimismo,  se reclama la corrrespondiente transformación de la Ley General de Telecomunicaciones y la normativa estatal y autonómica sobre el espacio radioeléctrico.