Conmemorada por segundo año consecutivo.  En esta oportunidad, bajo el lema: “Ábrete al mundo, tiende la mano” porque «la discriminación es una violación de los derechos humanos y no debe quedarse sin respuesta».

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, según lo establece el artículo 1 en la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada y proclamada en la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1948. Esta celebración evoca la diversidad  mundial y rechaza toda forma de discriminación. A tales fines,  la UNGA estableció que el 1 de marzo de cada año, desde 2014, fuese proclamado como el Día Internacional para la Cero Discriminación.

Hasta entonces, «cerca de 80 naciones poseen leyes que criminalizan las relaciones homosexuales, según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos». Cifras del 2014, arrojaron que durante ese año «el 64% de los trabajadores de Estados Unidos ha manifestado haber presenciado o haber sido víctima de discriminación por edad en el sitio laboral, según lo informó la American Association of Retired Persons.

Desde una perspectiva global, las estadísticas informan que 38 países, territorios y áreas imponen además restricciones para el ingreso, estadía y residencia de las personas VIH positivas.

Con todo, este día no tiene otro objeto que conmemorar con el lema “Ábrete al mundo, tiende la mano” la futura capacidad de transformación que termine por aceptar la diversidad como modelo de vida.