El 15 de abril se conmemora el Día Mundial de la Voz, y es por ello que el Servicio de Fonoaudiología del Hospital Durand entregará folletería y exhibirá posters alusivos a la fecha.

Pautas para el cuidado de la voz:

No abuses del volumen fuerte, así como de los tonos agudos o graves.

Evitá hablar en ambientes ruidosos. Las personas que hablan en en condiciones acústicas adversas (ambientes cerrados, ruidosos, al aire libre, en piletas de natación, etc.) deben realizar una consulta con el laringólogo quien les indicará el entrenamiento vocal adecuado.

Si hablas muy rápido, evítalo y tomate el tiempo necesario para respirar entre las frases.

«Aclarar» la garganta y toser con frecuencia puede dañar los tejidos de las cuerdas vocales.

Trata de tener comunicaciones cortas. No participes en discusiones. Descarta las llamadas telefónicas largas.

Cuida la salud de tus vías respiratorias y aparato digestivo. No fumes ni permanezcas cerca de fumadores.

Lleva una alimentación equilibrada. El café, el mate y el alcohol provocan irritación en las cuerdas vocales, por ello se recomienda su consumo moderado. Bebe mucha agua para hidratar tu garganta.

Logra un sueño reparador. Para lograr una voz clara y eficiente, se recomienda dormir las horas que tu cuerpo requiera.

El stress puede llevar a una forzada producción de la voz, lo que puede provocar daños en el tracto vocal. Las técnicas de relajación como el Yoga o el Reiki pueden ayudar a mejorar este problema.

Utiliza siempre micrófono si necesitas dirigirte a un grupo numeroso de personas.

Puedes aprender algunas técnicas de voz habladas o cantadas. Es conveniente considerar el ejercicio vocal, ya que la resistencia vocal requiere de entrenamiento especial.

Si sientes cambios anormales en tu voz, consulta con un Médico Otorrinolaringólogo.

Consejos para el cuidado de la voz en niños:

Si un niño tiene episodios de disfonía sistemática, es conveniente modificar sus hábitos vocales: hablar a menor intensidad, hablar por turnos, detener el habla para respirar y hablar articulando bien.

Tener en cuenta que si un niño comienza a hablar muy alto, es porque puede tener problemas de audición transitorios.

Los niños imitan mucho los comportamientos de los mayores: no grite en su presencia.

Evite fumar en presencia de niños.

Escuchar al niño para que no tenga que gritar y llamar nuestra atención. Respetar su turno de palabra.

Los docentes y los padres deben actuar coordinadamente para cambiar los malos hábitos vocales del niño.

Enseñarles una correcta función respiratoria, tratando de que no agoten todo el aire al hablar hasta el punto de provocar grandes tensiones en el cuello.

Hacer que beban abundante agua y que no abusen de bebidas muy frías.

En caso de persistencia del síntoma, consultar al médico ORL y en caso que éste lo indique, realizar entrenamiento fonoaudiológico tendiente a mejorar sus malos hábitos y logrando una buena higiene bucal.