Los conducidos por Van Gaal tenían todo controlado con el 3-1 a favor (el rosarino aportó el segundo de los Diablos Rojos con una excelente definición) y se encaminaban a su segunda victoria consecutiva. Sin embrago, el local aprovechó la siesta de la visita y con tantos de Ulloa (también había notado el descuento), Nugent, Cambiasso y Vardy dieron la historia por 5-3.

Un verdadero partidazo fue el que se jugó en el King Power Stadium entre el local, Leicester, y Manchester United. Los conducidos por Van Gaal venían de concretar su primera victoria en la Premier League con una goleada ante el Queens Park Rangers y los “Foxes”, con un equipo sin grandes nombres pero reforzado para intentar llegar a lograr la clasificación a una copa, entonados por su buen momento en el campeonato. Salió un partidazo, con cuatro goles made in argentos,  que finalizó 5-3 para el local y profundizó las dudas del entrenador holandés sobre las limitaciones de su conjunto.

Arrancó fácil para el Manchester United, que encontró la ventaja rápido en el marcador a través de Van Persie, tras un centro de Radamel Falcao (debutó como titular), y luego aumentó la cuenta con una definición bárbara de Ángel Di María por sobre el arquero Schmeichel. Con el trámite claramente a favor de los de Van Gaal, solo el gol de cabeza del argentino Leonardo Ulloa, opacó lo que hubiera sido una primera etapa perfecta para la visita.

Los Diablos Rojos comenzaron con el mismo aplomo el complemento y volvieron a estirar diferencias en los pies de Herrera, que desvió un remate de Di María y la puso en el fondo de la red. ¿Todo liquidado? No. El United se durmió y el Leicester le hizo pagar caro la siesta. Primero, Nugent cambió el descuento desde el punto del penal y, un par de minutos después, Esteban Cambiasso debutó como goleador en el conjunto inglés (tanto 88 en su carrera) para quedar en tablas.

En los últimos 15’, los “Foxes” fueron un torbellino que se llevó puesto al Manchester y marcó todas las falencias del conjunto de Van Gaal a nivel defensivo: mala salida de Marcos Rojo y Vardy no dudó para poner el 4-3, y sobre el cierre, Leonardo Ulloa puso su segundo del partido y liquidó el partido.

Un encuentro dinámico y con muchos goles marcó una nueva derrota del Manchester United, que volvió a mostrar todo su poderío en ofensiva, pero al mismo tiempo, graves errores en el fondo. Para el Leicester, todo es alegría: sigue sumando en la Premier League y quedó cerca de los puestos para ingresar a una competencia europea.