“Cada una de las empresas de Lázaro Báez han tenido acciones de control, ajustes a cabo de deudas, otras situaciones que terminaron en sede judicial, donde la AFIP ha pedido medidas en calidad de querellante. El grupo Báez ha tenido ajustes y en sede judicial la AFIP está de querellante pidiendo medidas proactivas”, afirmó. «La Presidente no es socia de Lázaro Báez, que quede claro», subrayó.

La aclaración llegó luego de un artículo de La Nación que sostuvo que Austral Construcciones, de Báez, utilizó facturas truchas emitidas por al menos tres grupos de empresas de Bahía Blanca.

«Báez es un contribuyente más», afirmó Echegaray, en el marco de una conferencia de prensa. «La AFIP debe perfeccionar los sistemas, será la Justicia quien deba probar cada caso. Nosotros seguimos los protocolos fijados para trabajar», agregó.