En el año de 2008, nuestro cliente EDP, fue la mayor empresa de energía en Portugal. Concebir un proyecto en este terreno con pendiente era un gran desafío; para esto tomamos un interés particular en una agradable arboleda entre el ambiente industrial circundante.

Nuestra idea se convirtió en la proyección de un edificio valioso para los alrededores. Sin embargo, Portugal fue bastante golpeado por la crisis económica europea y la situación llegó a un punto muerto. Al llegar el final de 2011 nos enfrentamos a otra prueba; nuestro presupuesto fue reducido a un tercio y, naturalmente, el antiguo proyecto se tuvo que reducir.

En colaboración con los diseñadores conceptuales de Urban Nouveau, encontramos una solución para hacer frente a las demandas financieras existentes, lo que llevó a un nuevo edificio, que se trasladó hacia la arboleda. La solución consistió en la transformación de ese paisaje en uno atractivo, permitiendo a nuestro proyecto, actuar como puente entre los dos elementos:

Naturaleza -civilización, árboles – asfalto, blando – duro, femenino – masculino,o como prefieran llamarlo.

Así que, inspirados por el Metabolismo Japonés y las obras de Kenzo Tange – el maestro que, a través de su arquitectura, dio una declaración importante de flexibilidad en el período de la mentalidad de pos-segunda guerra mundial – celebramos la relación simbiótica entre la energía natural y la humanidad mediante el diseño de un edificio que deliberadamente se relaciona con el ciempiés.