Después de más de seis décadas de prohibición, el adulterio ha quedado despenalizado este jueves en Corea del Sur, uno de los pocos países no musulmanes que perseguía la infidelidad en el matrimonio. Tal como lo informa la agencia de noticias Yonhap, el Tribunal Constitucional acordó anular la ley que perseguía las aventuras extramaritales desde 1953, que contemplaba penas de hasta dos años de cárcel.

“Incluso aunque el adulterio deba ser condenado como inmoral, los poderes del Estado no deberían intervenir en la vida privada de los individuos”, justificó el presidente del Tribunal, Park Han-chul, según la agencia de noticias France Presse. A su juicio, la “percepción pública de los derechos del individuo en su vida sexual ha sufrido grandes cambios”.

Era la quinta vez que el Constitucional surcoreano discutía despenalizar el adulterio. En las cuatro ocasiones anteriores siempre se postuló en contra de dicha medida. Ahora, su cambio de mentalidad supone una decisión histórica en un país tan conservador como Corea del Sur, donde la institución familiar se erige como el núcleo de una sociedad en la que priman el orden del colectivo sobre los derechos del individuo.

Desde 1985, casi 50.000 surcoreanos han sido acusados de adulterio, y dos tercios de ellos fueron arrestados. A pesar de esta ley, la persecución contra los adúlteros fue relajándose con el tiempo, con 5.466 imputados desde 2008 y 900 el año pasado. Si bien 216 personas fueron encarceladas por adulterio en 2004, el número bajó a 42 en 2008. Desde entonces, solo 22 han acabado en prisión por engañar a sus cónyuges.

El dato curioso de esta situación fue que el principal fabricante de preservativos de Corea del Sur, Unidus, ha visto dispararse este jueves sus acciones en la Bolsa de Seúl justo después de que el Tribunal Constitucional despenalizara las relaciones extramatrimoniales en el país asiático. La firma, que produce unos 50 millones de preservativos cada año, recibió con optimismo la “inesperada” subida.