Argentina debutó en el 2015 ante El Salvador en Washington con triunfo por 2-0 y un gol como hacía tiempo no se veía. No el de Ever Banega que entró por el desvío en un defensor, sino el de Federico Mancuello de tiro libre que entró en el ángulo. El martes, el segundo partido frente a Ecuador.

Todo el encuentro tuvo como premisa la defensa de los centroamericanos – 89° en el ranking FIFA frente a los subcampeones mundiales -, que no tuvieron vergüenza de tener a sus once jugadores detrás de mitad de cancha desde el primer minuto.

No fue sorpresa ese planteo, por lo que en toda la semana el objetivo era probar jugadores y formaciones, siendo circunstancial el rival. Lo más llamativo fue la posición que ocupó Carlos Tévez, quien jugó detrás de Gonzalo Higuaín. En el final entró Javier Pastore como enganche por el Apache, minutos después de que Mancuello reemplazara al capitán Ángel di María.

Lionel Messi se quedó en el banco junto a Javier Mascherano, Sergio Agüero y Sergio Romero – atajó Nahuel Guzmán, al igual que en el último partido frente a Hong Kong. Es muy probable que la Pulga esté el martes ante los ecuatorianos en Nueva Jersey, no solo porque dijeron que es pequeña la lesión que le impidió entrenarse en la semana, sino también para cumplir con los acuerdos comerciales.

En el noveno minuto del segundo tiempo anotó Banega con un derechazo desde fuera del área, que muy probablemente hubiera sido controlado por el arquero Derby Carrillo de no haber sido por el tacazo que metió Néstor Renderos intentando mandarla al córner. Un partido con tanta superioridad de los albicelestes (hoy de azul) no merecía ser ganado por un gol así, por lo que el volante de Independiente anotó un golazo de tiro libre a dos minutos del final que se metió por atrás del portero pese al poco ángulo que tenía.