Así lo expresó el intendente de Monte Hermoso, Márcos Fernandez, quien además aseguró que las respuestas a muerte de la menor deben orientarse «dentro del grupo minúsculo con el que estuvo en los últimos días».

El intendente de Monte Hermoso, Márcos Fernández, explicó que el supuesto crimen de la menor Catherine Moscoso «no formó parte de un hecho de inseguridad» en la provincia y que las respuestas en torno a la muerte de la joven deberán buscarse «dentro del grupo minúsculo con el que ella estuvo en los últimos días».

En referencia a los hechos de violencia producidos tras el hallazgo del cuerpo sin vida de la adolescente, resaltó que «no fue una pueblada, fue un grupo menor de personas, que estaban coordinadas logísticamente con muchos elementos que ya estaban preparados e hicieron ataques bien claro a las instituciones del municipio».

«Desde el punto de vista político lo que podemos aseverar es que esa gente dentro de la vida normal uno los conoce como referentes del Frente Renovador, habrá que investigar si lo hicieron en nombre de algún partido. Son gente que son referentes y militan dentro de esos partidos», subrayó Fernández en declaraciones a Nacional Rock.

En tanto, añadió: «Cada uno tendrá que hacerse responsables por la muerte de González y en los desmanes que se hicieron sistemáticamente. A los bomberos los golpeaban y los rociaban con nafta para que no llegaran a los lugares donde tenían que concurrir para apagar el fuego. Había una animosidad desenfrenada, estaba todo organizado por ese pequeño grupo. De ninguna manera fue una pueblada, sino que la pueblada fue cuando los vecinos salieron a apagar el fuego de los distintos inmuebles», remarcó.

En relación a cualquier vinculación con hechos de inseguridad, dijo: “Es un pueblo en donde la inseguridad no se puede marcar como un hecho que nos acorrala durante todos los días, el último hecho delictivo importante fue en la temporada 2012/2013 con un asalto a mano armada a un comerciante. Ojalá nunca pasara nada pero tenemos una seguridad muy buena. Entendemos que evidentemente está orientado dentro del grupo minúsculo con el que estuvo Catherine los últimos días, no fue un hecho de inseguridad».

Finalmente, tras las serias consecuencias que deja el caso, destacó: «Estamos fuertes, reconstruyendo los inmuebles que fueron destruidos. Trataremos de reparar internamente el daño moral que se nos ha hecho y el tejido social. Va a ser muy difícil salir rápidamente pero estamos encaminados, esperemos que la ciudad se ordene, entre en cauce y sigan las actividad como venían hasta ahora», concluyó Fernández.