Este jueves llega a las pantallas argentinas “The giver”, la última película de Phillip Noyce con Meryl Streep y Jeff Bridges, que se basa en el libro distópico de Lois Lowry de 1993. La historia de Jonas (Brenton Thwates) no fue completamente desarrollada en la hora y media del flim, sino que lo mejor es el juego entre el blanco y negro y las imágenes en color.

La trama – adaptada por el debutante Michael Mitnick y Robert B. Weide, nominado al Oscar por “Lenny Bruce: Swear to tell the truth” que además productor de “Woody Allen: el documental” – gira en torno a una sociedad futurista en donde todos viven contentos y felices, y donde cada ciudadano cumple un rol específico en la comunidad, ya sea cuidar a los recién nacidos, encargarse de los alimentos, tripular las naves de guerra o mantener oculto el pasado de la humanidad.

Los jóvenes, cuando cumplen cierta edad, pasan a ocupar uno de estos trabajos por el resto de sus días luego de haber sido observados mientras crecían, y muy de vez en cuando uno de ellos es seleccionado como el dador de recuerdos, que no puede contar a nadie más que al próximo dador los secretos ocultos detrás del modo de vida de esta civilización y todas las libertades, deseos, pensamientos y sueños reprimidos que se sacrificaron a cambio de la tranquilidad actual.

Una vez presentada esta situación, y luego de mostrar la obviamente conflictiva relación entre Bridges y Thwates, actual y futuro dador de recuerdos, el joven toma la posta que le dejó el cinco veces nominado al premio de la Academia y ganador en 2010 por “Loco corazón”, de revelarse en contra del sistema controlado por Meryl (15 veces candidata a la estatuilla y ganadora por “Kramer vs. Kramer”, “La decisión de Sofía” y “La mujer de hierro”). Para ello, por alguna extraña razón, deberá cruzar el límite del pueblo y así mágicamente el mundo volverá a ser como antes.

Lo interesante de este largometraje es que comienza con imágenes monocromáticas, y a medida que los personajes se van despertando y viendo la verdadera cara del mundo, éstos empiezan a distinguir los colores y allí aparecen en las tomas.

El director australiano Phillip Noyce presentó su primer trabajo para la pantalla grande desde “Agente Salt” con Angelina Jolie en 2010, y luego de haber dirigido este año el piloto de la serie “Crisis”. Brenton Thwaites tiene como credenciales haber aparecido en “Oculus” y “Maléfica”, y haber estelarizado “The signal”. La película, que fue filmada en Ciudad del Cabo y Utah, costó 25 millones de dólares y en las primeras dos semanas había recaudado 43,8M solo en Estados Unidos.