El grupo yihadista ahora ha incorporado otra nueva forma de asesinato que se suma a las decapitaciones: este sábado, ha quemado vivos a al menos 43 residentes de la zona de Al Bagdadiya, en la provincia occidental iraquí de Al Anbar, que había sido previamente secuestrados por los extremistas, según informó una fuente de seguridad a la agencia Efe.

Los miembros del Estado Islámico encerraron en una jaula a los secuestrados, en su mayoría policías e integrantes de los Consejos de Salvación (milicias suníes progubernamentales), antes de prenderlos fuego, explicó la fuente. El grupo radical había secuestrado a estas personas hace más de una semana en la zona de Al Bagdadiya.

Este asesinato es similar al ocurrido hace unas semanas, cuando el grupo mostró en un vídeo cómo quemó al piloto jordano Muaz Kasasbeh, capturado en Siria en diciembre después de que su avión se estrellara. El pasado 17 de febrero, el Estado Islámico ejecutó y quemó a más de cuarenta personas en esta misma zona, en su mayoría miembros de la Policía y de los Consejos de Salvación.

La provincia de Al Anbar está en su mayoría bajo el control de los militantes radicales y Al Bagdadiya era una de las pocas ciudades que se mantenía en poder del Gobierno iraquí. Estados Unidos tiene desplegados a 300 militares en la base de Ain al Asad, situada a unos 15 kilómetros de distancia de Al Bagdadiya, que ha sufrido en los últimos días intentos de ataque frustrados por parte del grupo extremista.