Militantes del Estado Islámico están vendiendo niños secuestrados en el mercado como esclavos sexuales y matando a otros jóvenes, mediante la crucifixión o enterrándolos vivos, denunció hoy un organismo de control de la ONU. Niños de la secta yazidí o de comunidades cristianas, aunque también chiíes y suníes, han sido víctimas del grupo.

El grupo terrorista está fuera de control y usa cada vez más a iraquíes menores de 18 años como suicidas, fabricantes de bombas, informantes o escudos humanos para proteger las instalaciones contra los ataques aéreos liderados por Estados Unidos, dijo el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.

«Realmente estamos profundamente preocupados por la tortura y el asesinato de esos niños, especialmente de aquellos pertenecientes a minorías, pero no solo de minorías», dijo Renate Winter, una experta del comité, en una sesión con los medios. «El alcance del problema es enorme», agregó.

«Hemos tenido reportes de niños, especialmente niños discapacitados mentales, que han sido usados como suicidas con bombas, probablemente sin que ellos incluso entendieran. Hubo un video posteado que mostró a niños de una edad muy temprana, aproximadamente ocho años y más pequeños, siendo entrenados para convertirse en niños soldados», agregó Winter.

El EI es una escisión del grupo Al-Qaeda que declaró un califato islámico a través de partes de Siria e Irak durante el pasado verano boreal. Ha matado a miles de personas y forzado a otros cientos de miles a abandonar sus hogares, en lo que Naciones Unidos ha calificado como un reino del terror.