En este 2015 y por primera vez en la historia, las ventas en formato digital superaron alas de soporte físico, y muchos ya hablan de “La Crisis de la Música”.

La posibilidad de descargar música en formato digitalsurgió en el año 2000 con Napster; un pequeño programa para compartir música, creado por ShawnFanning, en Massachusetts. Aunque feo, lento, incómodo y obviamente ilegal, este software, que desapareció un par de años después en un mar de litigios, permitía descargar cualquier canción que haya sido grabada, en formato mp3.

Este concepto de descargas digitales iba a cambiar el mercado musical para siempre.

15 años después del surgimiento de Napster, la música digital es toda una realidad, que en este 2015, superó por primera vez al formato cd.

Aun así, las industrias discográficas no se han sabido adaptar a este nuevo mundo, y a medida que pasan los años, artistas como Bono o Beyonce, ven como sus ganancias disminuyen constantemente.

Muchos han acusado a esta revolución de plataformas, por “arruinar” la industria musical, y predican que “dentro de unos años, los músicos ganarán tan poco, que nadie se va a dedicar a eso”. Sin embargo, y lejos de esa mirada apocalíptica, los defensores de las nuevas plataformas, señalan que tras la aparición del internet y de su formato digital, miles de músicos que antes se encontraban en el anonimato, encontraron el espacio y la forma de alcanzar a su público.

Antes, producir y publicitar un cd a nivel mundialmente, requería de un gran capital, que solía venir de la mano de una discográfica. Hoy en día, tras la aparición de Napster y sus sucesores legales, algo cambió; los costes de distribución. Ya no es necesario ni grandes inversiones, ni el beneplácito de alguna discográfica. Basta con alquilar un estudio de grabación, tener un amigo informático y armar una página web, para que tus discos aparezcan en cualquier estantería de Londres, Madrid o Buenos Aires. Lo que antes solo podían hacer unos pocos privilegiados, ahora lo puede hacer cualquiera.

La mal llamada “crisis de la música”, es en realidad la suma de millones de voces que compiten día a día, con artistas como Taylor Swift y Bon Jovi. Obviamente esto no les hace gracia a las discográficas, y aunque jamás veremos a Beyonce o a Pharrell Williams, tocando en garitos para llegar a fin de mes, la “Epoca Dorada de las Superestrellas”, acaba de dar, en este 2015, su último adiós.

Gabriel Sarti