Según el estudio elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), titulado el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo (SOFI, siglas en ingles), se afirma que desde los años 1990-1992 más de 209 millones de personas han dejado de padecer hambre, esta propensión a una mejoría hace predecir a la ONU que es posible «reducir a la mitad» el número de personas subalimentadas para 2015, un objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM). Esta meta se alcanzará, según el informe, si los países en desarrollo «intensifican los esfuerzos apropiados de forma inmediata».

De acuerdo al estudio este objetivo ha sido alcanzado por 63 países, y seis más lo conseguirán en 2015, en Latinoamérica y el Caribe el número de hambrientos ha pasado de 49.2 millones en 2005 a 37 millones en 2014, la ONU destaca a Haití, Brasil y Bolivia. En el caso boliviano resalta la creación de instituciones para involucrar a los pueblos indígenas antes marginadas. De Brasil se enfatiza el Programa Hambre Cero ha logrado el ODM, así como la reducción a la mitad el número de personas desnutridas.

Las causas que provocan el hambre en el mundo son numerosas y complejas, políticas comerciales injustas, pobreza, falta de acceso a agua potable, situación de discriminación de la mujer, desastres naturales, violencia y conflictos armados, o pandemias son algunas de ellas, con el fin de paliar estas consecuencias es importante que los gobiernos, ONG y demás actores involucrados ataquen las causas que originan esta problemática configurados en la seguridad alimentaria, principalmente de los países en vía  de desarrollo que son los más afectados por el tema, ya que pese a la reducción millones de ciudadanos en el mundo, todavía no tienen suficientes alimentos para comer.

Andrea Imbachi