El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, prometió este martes que si llega a la Presidencia el año próximo, en «100 días» terminará con el cepo cambiario impuesto por el gobierno, una medida que provoca fuertes distorsiones en la economía.

«No tengo ninguna duda de que en 100 días se puede salir del cepo. Hay que aprovechar la fuerza que dará el triunfo electoral y avanzar, desde el día posterior a las elecciones y antes de asumir, en acuerdos con distintas fuerzas y trazar políticas de Estado en conjunto», enfatizó el diputado nacional.

En declaraciones radiales, Massa consideró que para salir del cepo, «hay que tranquilizar al mercado y retornar a un modelo virtuoso que atraiga inversiones extranjeras, permita cambiar las expectativas y volver al crédito voluntario del sector privado y público y recuperar el de los organismos multilaterales».

Según el legislador, «si se hubiesen tomado un 5% de las utilidades del Banco Central en los últimos cuatro años, lo que hubiésemos conseguido es que aproximadamente 120 mil familias al año accedieran al crédito hipotecario. No hay nada más dignificante que el acceso a la vivienda».

«El de las telecomunicaciones es otro sector en el que hay que levantar el nivel de inversiones. Mientras todos los países están implementando el 4G, nosotros estamos en etapa de digitalización», añadió.

Para Massa, «no se sale con ajuste o devaluación, se sale con inversión. La Argentina tiene por delante, a partir de un cambio en la política económica, la posibilidad de recuperar el ritmo de inversión, que viene acompañado del crecimiento de la economía».

En la misma línea, el economista del Frente Renovador Marco Lavagna consideró que el «cepo cambiario» podría levantarse en un plazo de «cien días» si el Gobierno diera «señales de certidumbre» económica.

«Una de las principales razones por las cuales hay un cepo cambiario es por falta de certidumbre. Eso genera que la gente vaya girando los dólares», sostuvo.

Y añadió que a raíz del cepo, «las inversiones que tenían que venir, no vienen. Todo ese flujo de dinero que iba a entrar, se cancela».

«Entonces, cuando se levante parte de las restricciones que existen, la producción va a fluir de forma más fácil», estimó Lavagna, en declaraciones radiales.

El economista advirtió que el levantamiento del cepo debe concretarse de manera gradual, porque las políticas de shock «terminan teniendo un impacto muy negativo sobre un sector de la sociedad que viene muy golpeado e implican un deterioro más grande».

«Por eso, primero hay que empezar a dar las señales de certidumbre, y volver a los mercados internacionales de crédito», enfatizó.