Legisladores mendocinos consiguieron ante la Nación el financiamiento necesario para equipar al futuro Hospital Veterinario Público de Mendoza, el cual estará emplazado en un inmueble situado en las inmediaciones del hospital Lencinas, en Godoy Cruz. Mientras, el proyecto de ley en la Legislatura sobre el mismo tema está demorado por las trabas que tuvo el tratamiento del Presupuesto durante la primera mitad del año.

Dicha iniciativa fue impulsada por el diputado provincial Lucas Ilardo (FpV), quien presentó el proyecto legislativo a principios de este año y luego inició, junto al Ministerio de Salud y otros legisladores camporistas, las gestiones ante el Gobierno nacional para avanzar en la concreción del hospital público destinado a la atención sanitaria de las mascotas y animales en situación de calle.

En diálogo con MDZ Online, Ilardo explicó que «presentamos el proyecto a principios de este año, pero la realidad es que la falta de Presupuesto durante los primeros seis meses del año, prácticamente hizo inviable cualquier tipo de tratamiento de un proyecto sin necesidad de financiamiento inmediato».

«Entonces decidimos buscar financiamiento a nivel nacional, ante la poca perspectiva que veíamos de tener un Presupuesto provincial. En esa búsqueda, logramos gracias a la diputada nacional Anabel Fernández Sagasti, gestionar el proyecto en un programa nacional llamado Protenencia, dependiente de la Jefatura de Gabinete de la Nación», señaló el legislador camporista.

Protenencia es un programa nacional «cuya función es trabajar en materia de salud animal con los gobiernos provinciales y municipales, a través de financiamiento a programas que busquen el cuidado y la atención de los animales», sintetizó.

Ilardo indicó que, en la presentación del proyecto, desde la Nación «nos plantearon la posibilidad de buscar un lugar mientras trabajaban en la búsqueda de un financiamiento. Con el ministro de Salud, Matías Roby, empezamos a trabajar en buscar el lugar y surgió la posibilidad de utilizar un sector del CIC situado en el predio del hospital Lencinas, ya que tiene unos consultorios armados».

«Esto último hace inviable la atención sanitaria, ya que están en el predio de un hospital, algo bastante paradójico», sostuvo. Una vez obtenido el lugar, los legisladores y Salud insistieron nuevamente ante los responsables de Protenencia y lograron que el ente nacional apruebe el proyecto.

La financiación, cuyo monto aún no ha trascendido, estará exclusivamente enfocada en el equipamiento del futuro hospital (móviles, camillas, quirófanos, herramientas, entre otras), ya que el CIC posee la infraestructura necesaria para habilitar los consultorios.

El legislador señaló que «nuestro objetivo es que el hospital no se transforme en una perrera, sino que sirva para la atención sanitaria de los animales domésticos y los callejeros», aunque indicó que estos últimos contarán con un trabajo de adoptamiento: «Pretendemos que cada animal callejero llegue al hospital con un tutor o cuidador que se haga cargo y luego, con las ONG’s, trabajaremos para que puedan ser adoptados».

Por otra parte, Ilardo dio detalles sobre la situación del proyecto de ley: «Está ingresando a la Comisión de Salud (de Diputados), donde esperamos que tenga un rápido tratamiento, mientras Salud trabaja con la Nación». Si todo sale en los plazos esperados, el diputado se ilusiona que el centro médico veterinario esté funcionando antes de fin de año.

De todos modos, el diputado camporista reconoció que el hospital «podría funcionar sin la aprobación de la Legislatura», pero a su vez indicó que «sería muy importante que el hospital tuviera su propia ley porque a través de ella se podría otorgarle el funcionamiento orgánico». El centro sanitario quedaría a cargo del Ministerio de Salud.

Por último, Ilardo recordó que este tema «es una cuestión de salud pública» porque «los animales son grandes transmisores de enfermedades, están en contacto con niños y adolescentes y, en el caso de los perros callejeros, es un problema que afecta a los municipios en sus programas de esterilización».

«Es importante trabajar no solo en una tenencia responsable, sino también en considerar a esto como una ámbito de salud pública. En el momento en que nos ocupamos de los animales, también nos estamos ocupando de la salud de las personas», concluyó.