Siempre se ha tendido a relacionar el rock con las drogas y el suicidio, y de acuerdo a este imaginario común, la Universidad de Sidney llevo a cabo una investigación de carácter sociológico, en la cual  se confirmaría que los rockeros y artistas pop realmente mueren más jóvenes que el resto de la mayoría de las personas, a causa principalmente del consumo excesivo de drogas.

El estudio hecho sobre la vida de 13.000 músicos estadounidenses que murieron en los últimos 60 años, desde la aparición del rock and roll, demostró que estos artistas tienen una esperanza de vida 25 años menor que el ciudadano promedio de este país, además, se logró identificar que las tasas de suicidios, homicidios y muerte accidental de los rockeros son mucho mayores que los estándares registrados durante los últimos años en EE.UU.

No es una afirmación generalizante pero existe una relación directa entre el rock, las drogas  y la muerte prematura de grandes estrellas del rock, a través de los años.