Un ramal del ex ferrocarril Roca, se encuentra paralizado por la inseguridad. Los maquinistas son amenazados y los usuarios sufren robos a diario.

El ramal que une Haedo con Temperley es uno de los recorridos más temidos del ex ferrocarril Roca. Las formaciones se encuentran en un estado deplorable; ni siquiera es posible calcular la cantidad de personas que viajan por día, ya que no hay boleterías donde comprar los boletos «porque las condiciones no están dadas» asegura Argentren.

El problema estalló cuando una formación arrolló a un joven que estaba tendido sobre las vías, a la altura del kilómetro 34, el pasado 10 de noviembre. Hasta el momento, no se ha determinado si el cuerpo había sido arrojado en el lugar, si permanecía vivo o inconsciente. A partir de ese episodio, los maquinistas tomaron medidas: «Si no hay un policía en la formación, no salen» afirmaron miembros del gremio ferroviario.

«El accidente fue un lunes, al día siguiente ya empezaron a agredir a los maquinistas y desde ese momento se sostiene el conflicto. Es una situación compleja la de ese ramal, todos los esquivan porque es peligroso. Siempre tiran piedrazos, rompen vidrios, golpean a pasajeros para robar… Es picante» declara Horacio Caminos, del gremio ferroviario.

Es por eso, que la empresa ha decidido tomar medidas al respecto y como solución propone cercar las vías para que la gente no pueda llegar a los rieles, ya que en muchas ocasiones las viviendas se encuentran sobre el terraplén, lo cual resulta sumamente peligroso.