Más de seis millones de electores bolivianos tendrán hoy la posibilidad de decidir un cambio de rumbo o volver a elegir al primer presidente indígena, Evo Morales, para que se convierta en el jefe de Estado que permanecerá en el cargo por más tiempo en toda la historia del país.

Envalentonado con las encuestas previas, Morales, en el poder desde 2005, prometió esta semana que hoy dará «un mazazo al imperio» con su triunfo en las urnas, y hasta se animó a pronosticar que superará el 64% de los votos alcanzado en 2009.

Según la última encuesta publicada, Evo obtendría el 59% de los votos, seguido por los dos líderes de centroderecha, el empresario del cemento, Samuel Doria Medina, con el 18%, y Quiroga, con el 9%. Si esos sondeos se confirmaran, la principal duda de hoy es saber por cuánto ganará el mandatario.

Pero hay una segunda clave en los resultados de las elecciones de hoy. Como además del Ejecutivo se renovará la totalidad de la Asamblea Legislativa para el quinquenio 2015-2020, Evo exhortó abiertamente estos días a sus partidarios a que voten la boleta completa para no perder escaños en el Parlamento.

Si ante la falta de nuevos líderes aspira a reformar una vez más la Constitución para obtener la reelección indefinida, necesita obtener hoy los dos tercios de las bancas del Congreso. Es por eso que los resultados de las elecciones legislativas definirán también si Evo puede aspirar o no a seguir cinco años más en el Palacio Quemado.