«A Fayt lo quieren matar por estrés», advirtió la diputada de la Coalición Cívica – ARI Elisa Carrió, sobre la embestida del Gobierno contra el ministro decano de la Corte Suprema de Justicia, de 97 años, después de que el kirchnerismo pusiera en duda su capacidad «física y mental» en el cargo.

Carrió explicó que la posición del Gobierno contra Fayt «es un acoso moral, es un acto de perversión». «Fayt es una persona de una humildad terrible. Lo conocí a los 22 años. Es un hombre que a los 90 años escribía libros y tenía una lucidez que no la tiene ningún político en la Argentina, y menos un miembro de La Cámpora o la Presidenta», destacó la legisladora.