Trabajadores de la empresa Donnelley, que anunció su quiebra, cierre y abandono del país la semana pasada, tomaron la planta para continuar la producción. El Frente de Izquierda de los Trabajadores presentó un proyecto de expropiación.

Luego de haber esperado una semana a lo dictado por la conciliación obligatoria redactada por el Ministerio de Trabajo, y frente a la negativa de la empresa de llegar a un acuerdo, los trabajadores echados de la imprenta retoman sus puestos para producir las órdenes que ya tenían tomada.

“La Comisión Interna y los trabajadores de Donnelley resolvimos en asamblea general ingresar y ponerla a producir, para defender nuestra fuente de trabajo y el sustento de nuestras familias”, sostuvieron a través de un comunicado oficial.

Asimismo, los trabajadores aclararon que “si la empresa vuelve, no van a permitir ningún chantaje”, y que “si la patronal insiste en la quiebra, nosotros vamos a seguir produciendo”.

El bloque de Frente de Izquierda, apoyado por sectores del kirchnerismo, presentó un proyecto de expropiación de la empresa. El proyecto declara «de utilidad pública y sujetas a expropiación» las instalaciones de Donnelley, imprenta de capitales norteamericanos, proponiendo “la gestión de la misma a cargo de sus propios trabajadores».