Tras la recuperación del nieto 114: aumento de llamados de personas que dudan de su identidad.

“Ha sido desbordante. Sin duda es la mejor campaña que podíamos tener. El teléfono no dejó de sonar, estamos cansados pero muy felices”, aseguró ayer Lucas Fachin del área de Difusión de Abuelas.

Las Abuelas de Plaza de Mayo, desde hace ya 38 años busca a nietos sustraídos de sus familias durante la última dictadura militar. Aquellos que han sido «recuperados» en su identidad, llegaron a ellas a través de examen genético voluntario o a través de la bolsa de datos a la que por distintos medios accede la Fundación.

Es interesante notar, como ante un caso exitoso y espontaneo – como el de Guido encontrando a su abuela, Estela de Carlotto – vuelven a explotar las líneas telefónicas y las consultas.

Son personas que en su día a día, dudan en mayor o menor medida sobre el origen de su identidad. No hablamos de la identidad cultural ni familiar, sino aquella que nos retorna a nuestras raíces, a encontrar a la gente de nuestra sangre. Dudar sobre esto, puede ser por demás de cansador para el ser humano.

Pero aun así, su gran mayoría opta por vivir con la duda y no acercarse, sea por temor o por sentirlo una pérdida de tiempo.

Un nuevo caso renueva la esperanza y nos recuerda que no, que la memoria y la identidad son concepciones básicas para el ser humano, y también lo son para la Argentina. Así como Guido encontró a su abuela, hay un país que poco a poco va encontrando y entendiendo su propia historia.

Jessica Martinez