El conjunto de Marcelo Gallardo le ganó a Godoy Cruz por 1-0 por la ida de la Copa Sudamericana y estiró su invicto en el semestre. Germán Pezzella, de cabeza, marcó el único tanto del encuentro en tiempo de descuento. El 18 se juega la vuelta en el Monumental.

River dio un paso más en este presente arrollador que vive. Sin el brilló al que tiene acostumbrado desde la asunción de Marcelo Gallardo como técnico, los de Núñez se quedaron con un triunfo clave en Mendoza para abrir la llave de la Copa Sudamericana y soñar con volver a los primeros planos a nivel internacional. No fue el mejor partido del “Millonario”, pero le alcanzó para ser mejor que Godoy Cruz durante los noventa y quedar bien parado para el partido revancha del 18 en el Monumental.

Quedó establecido en los primeros minutos que el desarrollo del partido no iba a ser parecido al que jugaron hace un par de semanas por el campeonato local (River ganaba 2-0 en 15’). Godoy Cruz tomó nota de los errores cometidos y salió a marcarle la cancha con dos líneas de cuatro bien juntas y apretando los clavos en la mitad del terreno. Los de Gallardo, incómodos, contaron con la predisposición ofensiva de costumbre y cuando pudieron lastimaron a Sebastián Moyano.

La primera clara fue de la visita con un tiro potente de Carlos Sánchez que el arquero del “Tomba” no supo contener y Leonardo Pisculichi, en el rebote, le erró al arco de manera increíble. Esa fue la más clara de la primera etapa, donde sobraron la marca y algunos golpes (terrible codazo de Rubén Ramírez a Ramiro Funes Mori que el árbitro Luis Trucco apenas sancionó con una amarilla), pero faltó juego.

En el complemento fue mejor la visita, que contó con un Matías Kranevitter como amo y señor de la mitad del terreno, marcando y repartiendo juego para Pisculichi y Carlos Sánchez, protagonistas estelares de otro gol hecho casi hecho que no fue. El ex Argentinos sacó un remate de media distancia que se estrelló en el palo y, en el rebote, el uruguayo remató afuera. Tuvo otras dos el equipo del “Muñeco” (un cabezazo de Mora y luego otra vez el volante oriental) pero Moyano les ahogó el grito sagrado.

Los minutos pasaron y el cero pareció estar sellado para ambos. Sin embargo, en el segundo minuto de descuento, Pisculichi ejecutó perfecto un tiro libre, que terminó en la cabeza de Germán Pezzella.  El defensor se hizo grande en el área del “Tomba” y marcó el tanto de la victoria para River, que no lució pero metió un pie y medio en la próxima instancia de la Copa Sudamericana.

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