Aunque Sebastián Saja batió la marca de minutos invicto en Racing, y fue reconocido por los dirigentes del club, tuvo una mala fortuna al salir equivocadamente desde el arco y recibir un gol a los 38 segundos en el partido ante Rosario Central.

Como si fuera poco para Sebastián Saja, sólo se produjo esa anotación a lo largo del encuentro. Una noche que sin dudas quedará para el recuerdo de muchos, incluso estaría escrita en varios libros de estadísticas mundiales, el «Chino» lo sabe más que nadie y culminó saliendo de la cancha con la cabeza mirando al piso.

Nadie le quita la idolatria por la consagración en el torneo anterior, pero personalmente el jugador tenía en cuenta que debía aguantar tan sólo 3’ sin recibir goles, era una «papa» para un futbolista con tanta experiencia y jerarquía, esto no sucedió, ya que en una de sus primeras intervenciones fue protagonista de un blooper de novela que derivó en el tanto y victoria del conjunto de Coudet.

Esquivando el momento negativo, Sebastián, logró superar a Agustín Mario Cejas, todo un símbolo de la institución. El arquero campeón del mundo en 1967 permaneció 666’ sin recibir goles, pero lo hizo de manera salteada, con dos encuentros intercalados en 1965, y el resto en 1966.