A dos semanas de realizarse la entrega de premios más importante del cine contemporáneo, TG Post repasa cuáles son los ocho filmes nominados en la categoría “Mejor película”, la terna más importante entre las distinciones de la Academia. Esta noche: “Birdman”.

La película de “El hombre pájaro” (o también conocida bajo el soberbio título de “La inesperada virtud de la esperanza”) es una de las dos favoritas de la Academia para hacerse con la estatuilla más importante de la premiación. Curiosamente, también está entre las dos favoritas del público. Un caso bastante atípico, si tenemos en cuenta los antecedentes de las ediciones anteriores. Sin embargo, que ambos criterios coincidan no es nada azaroso.

El film cuenta la historia del actor Riggan Thomson, famoso internacionalmente por interpretar a Birdman -uno de esos superhéroes bizarros de finales de los ochenta- en tres largometrajes.

Cansado de ver su figura actoral únicamente vinculada al plumífero, se encargará de dirigir y protagonizar la obra de teatro “What we talk about when we talk about love”, una adaptación de Raymond Carver que versa sobre los sentimientos más profundos de los seres humanos.

Hasta aquí, la cosa marcha sin problemas. No obstante, pararse frente a la opinión pública y decir “Ahora soy un actor serio” no será una tarea sencilla: Riggan deberá luchar contra sus fantasmas del pasado, -que no son otra cosa que la voz del propio superhéroe Birdman- a la vez que intentará enderezar la relación con su problemática e inmadura hija y encontrar cuál es su propósito de su vida. (Para un superhéroe, lograr todo esto es “pan comido”).

Con nueve nominaciones en total, “Birdman” se convierte en una de las dos películas más nominadas y, eventualmente, en una de las que se llevarán mayor cantidad de galardones. Probablemente, sólo la banda de sonido -aquella constante batería que entra y sale de las instalaciones del teatro y que, por momentos, pareciera emanar de la mismísima mente de Thomson- le consiga las dos distinciones correspondientes a ese rubro.

Si bien las actuaciones se ven sujetas a discusión -aquí la competencia no será nada fácil- esta película tiene un mérito innegable: Alejandro González Iñárritu, director de las famosas “Babel” y “21 gramos”, es la cámara detrás del film posiblemente mejor dirigido de los últimos años. Decir que la filmación de “Birdman” es impecable, es quedarse corto; tal vez sea porque, en más de una ocasión, logró hacernos sentir parte de la realidad onírica de Thomson. Y esto no es poca cosa.