A menos de dos semanas de realizarse la entrega de premios más importante del cine contemporáneo, TG Post repasa cuáles son los ocho filmes nominados en la categoría “Mejor película”, la terna más importante entre las distinciones de la Academia. Esta noche: “La teoría del todo”.

“Por más mala que parezca la vida, donde hay vida, hay esperanza.” Y vaya que sí está presente la esperanza en este film, que no hace más que transformarse en un ejemplo de inspiración para cualquier espectador. Con cinco nominaciones más que justificadas, -pero sin estar entre las favoritas del público ni de la Academia- “The theory of everything” se agrega a la lista de películas basadas en hechos reales, que ya suman cuatro en esta edición de los premios Oscar.

Se trata de otra adaptación de la vida de un gran genio: durante la década del ’60, el joven Stephen Hawking se encontraba en la universidad preparando su Doctorado en Física, cuando, durante una fiesta, conoce a la dulce estudiante de Literatura Jane Wilde de la que se enamora a primera vista. Ambos llevan adelante una bella relación amorosa mientras Hawking prepara su tesis doctoral sobre los agujeros negros y el inicio de los tiempos.

Pero todo cambia drásticamente cuando al joven le detectan la enfermedad de la neurona motora, una afección que promete dañar todo su cuerpo -exceptuando el cerebro- y que le dejará una reducida expectativa de vida de dos años. Es en ese momento cuando la dulce Jane se convierte en una mujer fuerte y decide afrontar junto a él la terrible enfermedad que, sin saberlo, podía volverse cada vez más complicada.

Las actuaciones de ambos protagonistas son excelentes. Pero una cosa aquí es clara: Eddie Redmayne se llevará el premio Oscar a mejor actor. Este muchacho (famoso por su papel en “Los Miserables”) nos regala una actuación sorprendente: no sólo representa a la perfección a un paciente con falla de la Motoneurona, sino que además personifica a la -aunque no lo crean- divertida e intelectual personalidad de Stephen Hawking, en un papel más que fascinante.

Si un espectador acude al cine con la esperanza de que finalmente comprenderá la teoría de los agujeros negros pero al transcurrir la cinta se encuentra con una película romántica, probablemente se sienta estafado. Por eso, es bueno aclarar que esta cuestión se encuentra planteada desde el tráiler. Curioso es que, sin profundizar en lo científico, uno termine educándose más de lo que esperaba. Imposible no aprender algo del genio de la silla de ruedas.