La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) declaró que los servicios de Internet pasarán a ser un servicio público. Eso implica un paso adelante para la Neutralidad en la Red como también una mayor regulación estatal para los proveedores del servicio.

Con tres votos a favor y dos en contra, la FCC declaró el jueves que los operadores de Internet serán reclasificados como commons carriers. Esto significa que dejarán de trabajar sujetos a las meras leyes del mercado, ya que comenzarán a ser vigilados por el Estado.

La decisión implicó un paso a favor de la Neutralidad en la Red, ya que las compañías no podrán negociar velocidades de descargas diferentes para los distintos tipos de contenido y deberán mantener la media igual para todas.

«Estas nuevas normas se guiarán por tres principios: las conexiones de banda ancha de Estados Unidos deberán ser rápidas, justas y abiertas», especificó un comunicado del organismo tras la elección. Y si bien se circunscribe al país norteamericano, sienta un precedente a nivel mundial.

La norma entrará en vigor 60 días después de que se publique en el Boletín Oficial. Los usuarios no verán un gran cambio porque no afectará a las tarifas del servicio, sin embargo evita un trato desigual en la web que podía afectar duramente a la libertad en línea.