Estados Unidos ha lanzado en la noche de este lunes los primeros ataques aéreos contra posiciones del autodenominado Estado Islámico en Siria, concretamente sobre Raqqa, la capital de facto de los yihadistas, en la frontera con Irak, según ha confirmado el Pentágono. “Fuerzas de Estados Unidos y de naciones aliadas han comenzado los ataques contra el EI en Siria usando una combinación de cazas, bombarderos y misiles tierra-aire”, ha declarado el portavoz del Pentágono, el almirante John Kirby, en un comunicado. Desde tierra, portaaviones norteamericanos en la zona han servido de base para el lanzamiento de misiles de crucero como los Tomahawk.

Esta ha sido toda la información proporcionada por el Pentágono, que ha puntualizado que debido a que “las operaciones están en marcha” no podía ofrecer detalles adicionales. Junto a los aviones de guerra estadounidenses han volado aparatos de “naciones aliadas”, en palabras del Pentágono, entre las que se encuentran Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Bahréin, Qatar y Jordania, como resultado de la amplia coalición de naciones reunida por el presidente Barack Obama con el objetivo de aniquilar al Estado Islámico. La ofensiva no cuenta con el visto bueno de Bachar Al Asad.