La decisión de los Estados Unidos respecto de la importación de limones fue anunciada ayer por el Servicio de Inspección de la Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de ese país.

El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, señaló que «se trata de un logro muy importante por sus implicancias políticas y comerciales en la relación bilateral».

Buryaile destacó “el trabajo técnico conjunto realizado por el SENASA, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Tucumán), la Cancillería y nuestro Ministerio, especialmente a través de nuestra Consejería Agrícola en Washington».

Por su parte, la secretaria de Mercados Agroindustriales, Marisa Bircher, afirmó que “la autorización final de las importaciones refleja el cambio de actitud de la administración de los Estados Unidos respecto a nuestro país».

Bircher señaló que estos pasos conducen a la resolución de «viejos conflictos bilaterales para generar confianza recíproca en pos del relanzamiento de la relación entre los dos países».