La solicitud de extraditar a los dirigentes se basa en las sospechas de que los siete dirigentes y empresarios tuvieron participación en una red de corrupción que permitió el pago de más de 100 millones de dólares en sobornos, en un caso conocido como ‘fifagate’.

Según las investigaciones de la fiscalía de Nueva York, los siete altos dirigentes del máximo organismo del fútbol mundial recibieron de representantes de medios deportivos y empresas comerciales millones de dólares a cambio de conferirles los derechos de transmisión, comercialización y auspicio de torneos de fútbol en Estados Unidos y América latina.

«Esos actos de corrupción, acordados y preparados en suelo estadounidense, también fueron el objetivo de transacciones a través de bancos norteamericanos, por esa razón la Justicia en Nueva York abrió un procedimiento sobre el caso», detalló el comunicado del Ministerio suizo.

En los próximos 14 días los ahora ex dirigentes, detenidos en Zurich desde el 27 de mayo pasado, podrán responder la demanda de extradición, que pueden aceptarla voluntariamente o recurrir a una apelación ante una instancia superior, como el Tribunal Penal Federal.