Etsy, una plataforma de venta en línea de productos artesanales espera entrar a cotizar en el Nasdaq en la bolsa de Nueva York con intenciones de la empresa de reinventar el comercio para construir un mundo más satisfactorio.

¿Son los valores sociales y el espíritu inconformista o «hipster» conciliables con la Bolsa? Etsy, una plataforma estadounidense de venta en línea de productos artesanales espera probarlo cuando entre el jueves a cotizar en el Nasdaq.

La empresa se presenta como «un antídoto a la fabricación en masa» y aspira a «reinventar el comercio para construir un mundo más satisfactorio y más sostenible», según su director general, Chad Dickerson.

Además de los tradicionales datos financieros, el proyecto de entrada en Bolsa cuenta también cómo los empleados de Etsy llevan en bicicleta a una granja local el compost que se produce en sus instalaciones, reivindicando una «filosofía de funcionamiento no convencional», de la que no renegarían los hipsters del barrio neoyorquino de Brooklyn, donde la firma tiene su sede desde su creación en 2005.

Etsy insiste también en su certificación «B Corp», una distinción otorgada a empresas con altos desempeños sociales y medioambientales.

Este sello, otorgado a cerca de 1,200 empresas en el mundo por el organismo sin fines de lucro BLab, es el equivalente para corporaciones de la certificación «Comercio justo» para el café y otros insumos.

Pero solo dos de ellas cotizan en Bolsa en la actualidad, lo que demuestra que su posicionamiento no es una tarea necesariamente fácil de vender a los inversionistas.

«Ellos toman en cuenta el impacto de sus decisiones en la sociedad, no solo en sus accionistas», explicó Jay Coen Gilbert, cofundador de BLab.