El partido amistoso de fútbol que tenían previsto disputar en pocas horas Alemania y Holanda en la ciudad de Hannover fue suspendido tras recibir las autoridades indicios de una amenaza de atentado, según supo la agencia de noticias «dpa» de fuentes en Berlín.

La policía descubrió un coche bomba, disimulado de una ambulancia, cerca del estadio  AWD-Arena.

Inmediatamente, se dio la orden de evacuar el estadio y se les pidió a los hinchas volver lo antes posible para sus casas.

Luego de ello, un nuevo objeto sospechoso apareció en una parte de la Estación Central de Hannover. Las autoridades acordonaron el lugar y evacuaron a todos los presentes.

Mientras tanto, la aviación francesa bombardeó por tercer día consecutivo el bastión del grupo Estado Islámico (ISIS) en Raqa, en el norte de Siria.

El propio ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, fue quien hizo el anuncio.

«En este mismo momento, 10 aviones cazas franceses están atacando Raqa», declaró Le Drian al canal de televisión TF1.