La revista semanal brasileña Veja revela una supuesta conspiración entre el Gobierno e Irán por el caso AMIA. Se entrevistaron por separado a tres ex funcionarios del gobierno de Venezuela, todos ellos «ex integrantes del gabinete de Hugo Chávez».

Los mismos sostienen que estuvieron presentes cuando Chávez y el entonces presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, intercambiaron opiniones sobre la investigación que estaba realizando el fiscal Alberto Nisman, a cargo de la investigación sobre el caso AMIA.

Según la revista Veja, «representantes del gobierno argentino recibieron grandes cantidades de dólares en especies. A cambio de dinero, dicen los chavistas disidentes, Irán pidió que la autoría del atentado fuese encubierta».

En tanto agregan que «los argentinos también debían compartir con los iraníes su larga experiencia en reactores nucleares de agua pesada, un sistema antiguo, caro y complejo, pero que permite la obtención de plutonio a partir de uranio natural», relata Veja.

Según el semanario la cumbre entre Chávez y Ahmadinejad se produjo el 13 de enero de 2007 en el Palacio de Miraflores. Estaban los dos mandatarios, sus guardias de seguridad, y la primera plana del gobierno chavista.