En un año en el que se sintió muy fuerte el impacto de los tarifazos en los servicios públicos y la inflación,las expensas fueron uno de los gastos que más «se patearon». A estos dos factores se sumó el del aumento del 12% a los porteros -efectivo desde junio- que hicieron que los gastos por vivir en un edificio crecieran mucho, hasta el 40%.

Frente a este panorama, las moras en los pagos no tardaron en llegar: en un año se duplicaron los deudores en los edificios, lo que puso en alerta a los consorcios. «Lo habitual era que el 10% de los vecinos tuviera atraso. Pero en los últimos meses la morosidad se disparó y ahora ronda el 20%», dijoAdrián Hilarza, vocero de la Asociación Civil de Administradores de Consorcio de Propiedad Horizontal.

«Ante una situación más complicada mucha gente quizás prefirió mantenerse al día con la cuota del colegio o la prepaga, pero dejó de pagar expensas. Y eso complicó a los consorcios porque todos sus gastos crecieron y se reducen los ingresos para afrontarlos», explicó Hilarza a Clarín.

Los datos de los fuertes atrasos de los vecinos de edificios surgieron de relevamientos en Capital y el Gran Buenos Aires, donde 6 de cada 10 personas viven en edificios. Aunque esta tendencia también se registra en otras ciudades como Rosario, Mendoza o Córdoba.