La mujer, de 60 años, permanecía internada en el Hospital Escuela de Corrientes, tras sufrir severas lesiones como producto de un accidente de tránsito.

Mercedes Pucheta, la mujer testigo de Jehová que se negó a recibir una transfusión de sangre por contrariar sus creencias religiosas, murió ayer en el Hospital Escuela de Corrientes, donde permanecía internada desde el jueves tras haber sufrido un accidente vial.

Según informó el director asociado del centro asistencial, Alfredo Revidatti, Pucheta padecía un «cuadro irreversible» como consecuencia de no permitirse una cirugía con transfusión de sangre con la que tenía  «muchas chances de recuperarse».

Luego de varias controversias, la justicia provincial respetó la voluntad de la paciente de no querer recibir la transfusión por motivos religiosos y luego de que sus familiares y testigos de Jehová apoyaron además esta decisión ante escribano público.

En declaraciones a radio Dos de Corrientes, Revidatti resaltó: «Podríamos haberla salvado, pero nos quedó ese gusto amargo en la boca, a pesar de que la mujer dijo que no y eso prima por sobre todo, pero no podíamos operar». Y agregó: «El cuadro era complejo y delicado», y desde un principio,  «no se pudo trabajar en concordancia con la familia, que confrontó con la dirección del hospital todo el tiempo», lamentó.