La moda es una de las industrias más contaminantes del mundo. Sólo la fabricación textil en China libera más de 3.000 millones de toneladas de hollín a la atmósfera cada año, según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales.

Para tratar de solucionarlo nace «Fashion Positive», un programa pionero impulsado por el Instituto de innovación «Cradle to Cradle Products» que pone en marcha iniciativas sostenibles al servicio de firmas de moda, diseñadores y proveedores para mejorar la forma de fabricación de la ropa.

«Fashion Positive» se pone en marcha de la mano de Stella McCartney, G-Star RAW, Loomstate, Bionic Yarn y el fabricante Saitex para luchar contra la explotación laboral y contaminación industrial. Una iniciativa que pretende remover conciencias y promover una regeneración estructural en el mundo de la moda hacia una fabricación sostenible y responsable.

Este proyecto ha sido posible gracias a la inversión de Schmidt Philanthropies y la Fundación DOEN. Se basa en cinco categorías de sostenibilidad que cada empresa textil asociada debe cumplir para obtener el «Cradle to Cradle Certified»:

1.-Calidad de los materiales
2.-Reutilización de materiales
3.-Energías renovables
4.-Control de agua
5.-Justicia social

El objetivo de este plan es concienciar a las empresas de moda para que usen materiales y productos de alta calidad y procesos de
fabricación que respeten el medio ambiente, la economía autóctona y la sociedad.

El instituto pondrá al servicio de todas y cada una de las empresas asociadas a su programa una biblioteca de recursos con telas, fibras, tintes, adornos, hilos, proveedores, fabricas… y un sinfín de materiales y recursos que cumplen los requisitos básicos de
fabricación. Una fuente de materiales certificados para el diseño y la innovación de las firmas.