El fiscal Alvaro Garganta le puso fecha a la indagatoria a su ex colega Fernando Cartasegna, sospechado de estar vinculado con diversas y graves irregularidades que habrían ocurrido en la UFI 4 mientras él estuvo al frente, confirmaron fuentes judiciales.

La cita se fijó para el 12 de diciembre próximo, para que declare por los delitos de “violación de medios de prueba, incumplimiento de promover la persecución y represión e incumplimiento de los deberes de funcionario público”. También se lo acusa de “falsedad ideológica de instrumento público” en 16 casos, por presuntas investigaciones “armadas”.

Cartasegna se quedó sin fueros después de que a principios de noviembre la gobernadora María Eugenia Vidal le aceptó su renuncia, lo que hizo caer el Jury que le habían iniciado, pero no las causas que lo tienen como imputado.

La renuncia fue publicada el 7 de noviembre en el Boletín Oficial, con retroactividad al 1º de septiembre.

Según se pudo establecer en la investigación que instruyó Garganta, en las oficinas de la UFI 4 se detectaron irregularidades que permiten especular sobre la comisión de una serie de delitos que estarían desarrollándose desde hace años y que podrían involucrar a otras dependencias de la justicia.

“Se pudo hallar cuatro kilos de cocaína que había sido rotulada como una prueba de un procedimiento en el que se había secuestrado marihuana, un faltante de 120 mil pesos correspondiente a un operativo y varias carátulas de causas en blanco que se presume, formaban parte de una estrategia que se empleaba en la UFI 4 para arreglar causas que iban teniendo lugar sobre la marcha” confió una fuente judicial.

También se pudo determinar que una gran cantidad de causas relacionadas con la trata de personas estaban estancadas y se logró detectar un faltante de algunos expedientes, tal como ocurrió con el extravío de la causa que investiga la muerte y desaparición de Miguel Bru, el estudiante de periodismo que fue asesinado en 1993 en la Ciudad. Este expediente se recuperó tan “misteriosamente” como desapareció.

Cartasegna estuvo al frente de la UFI 4 hasta el 3 de mayo de este año, cuando la Procuración bonaerense lo licenció luego de ser atacado en su despacho en una posible represalia a causas que investigaba. Ese día, el fiscal sufrió un intento de ahorcamiento y fue golpeado, maniatado y encerrado en su despacho de los tribunales platenses, donde apareció en el piso y escrito con azúcar el apellido “Nisman”, en referencia al fallecido fiscal de la causa AMIA.

El ex fiscal no es el único imputado en la causa. Garganta también procesó al entonces secretario letrado de la UFI nº 4, Leandro Milone, al auxiliar Juan Manuel Valdés y a la empleada de mesa de entradas, Estela Lavalle.

Pero Cartasegna tiene otro frente judicial abierto. Se trata de una causa por falso testimonio calificado, a cargo de las fiscales Ana Medina y Betina Lacki.

Ellas quieren indagarlo para que explique por qué los panfletos que aparecieron al comienzo de esta historia, con la frase “Conozcan al próximo Nisman”, salieron de una impresora de su fiscalía, tras haber sido víctima de la extraña agresión dentro de su despacho, sobre la que todavía no hay demasiada luz.