Al menos cinco personas perdían la vida en la noche del martes cuando el tren 188 de Amtrak que cubría la ruta Washington-Nueva York descarrilaba pasadas las nueve de la noche a la entrada de Filadelfia, según declaró en rueda de prensa el alcalde de la ciudad, Michael Nutter.

Otras seis personas se encontraban en estado crítico. Las imágenes en la oscuridad mostraban equipos de rescate armados con linternas en busca de víctimas y heridos entre las más de 240 personas que viajaban a bordo del tren (238 pasajeros y cinco miembros de la tripulación). Las primeras investigaciones apuntaban a que el descarrilamiento había sido accidental, según fuentes oficiales.