Las últimas semanas han sido complicadas para el campeón, realizó acciones suficientes como para dar explicaciones a la justicia, junto a la aparición de un polémico video vinieron los problemas.

Mediando la jornada del martes, el púgil norteamericano debió irse mirando al piso en una audiencia pública con la Comisión Atlética de Nevada (NSAC). Floyd tuvo que dar explicaciones sobre algunas escenas del All Access 2, documental con el que se promovió el choque frente al santafesino.

Lo que debió ser un rodaje con carácter deportivo, culminó con una cita en tribunales, ya que en el mismo, el estadounidense estuvo fumando marihuana y armó peleas ilegales en su club. Luego de su segunda victoria ante Marcos Maidana, sólo levantó críticas, a tal punto de meterse en escándalos.

Mayweather aseguró bajo juramento que la sesión de guanteo se había puesto más dura de lo esperado, aunque él nunca organizó duelos ilegales en su gimnasio del Chinatown de Las Vegas.

“Monitoreamos cada sesión que se realiza en nuestro gimnasio. Yo no tomo descansos en los rounds de 15 minutos, pero los otros chicos sí. Estoy ahí para controlar cada pelea de que se da en La casa del Perro -como Floyd llamó a la mencionada práctica- (…) la seguridad es primordial para nosotros, pero las cámaras de All Access no mostraron eso”, descargó el monarca, acerca de los sparrings.

Respecto al uso de drogas, «Money» las presentó como falsas, y ratificó que todo era parte del film: “¡Traten de pensar fuera de la caja! Estoy tratando de vender más de una pelea. Es un estilo de vida, pero ya saben mi total disconformidad acerca del uso de las mismas para aumentar el rendimiento (…) mi gimnasio castiga a aquellos que utilicen el uso de diuréticos ilegales”.

Una vez concluidas las declaraciones, el comisario Bill Brady liberó de todo cargo y culpa al invicto de Grand Rapids, pidiéndole que se mantenga del lado seguro de la línea.

Damián Rosito